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viernes, 1 de junio de 2012

Releyendo los clásicos I

Porque no se puede comprender por qué no había de reclamar el mismo interés científico el hombre como sujeto que el hombre como objeto. Si nuestro interés concierne al hombre enfermo mental en general, ¿por qué habría de pretender la ciencia estudiarlo sólo en su ser-objeto y no en su ser-sujeto)
(.....)
Apenas es hoy ya posible una coexistencia pacífica de estos dos aspectos diferentes del enfermo mental -un aspecto desde fuera y otro desde dentro-; y ello debido a la actualidad que han adquirido nuevas cuestiones, como el que hayamos de intentar "comprender" las vivencias esquizofrénicas de nuestros enfermos a partir de su biografía, o bien que hayamos de darnos por satisfechos con su explicabilidad a partir de factores predisponentes o de procesos químico-fisiológicos del organismo sobre los que, desde luego, todavía sabemos poco.

Klaus Konrad. La esquizofrenia incipiente 1958





Ese mismo año 1958 Eddie Cochran publicaba el Summertime blues. Y también Miles Davis editaba Porgy and Bess,  grabado en sólo cuatro días, con esta versión del clásico Summertime.
Mismo año, mismo término "Summertime" pero diferentes sensaciones... ¿se llegará a un entendimiento entre ambas corrientes?

miércoles, 2 de mayo de 2012

Sé de un lugar....


Últimamente, viendo como están las cosas, me estoy autocensurando cada entrada del blog. Parrafo que escribo parrafo que prefiero acallar, en parte porque veo que son quejas, pataletas, cabreos, que no hacen más que reforzar la queja que se repite sin aportar nada.
A la vez que crecía esta sensación pesimista desganada hacia este momento en nuestro oficio, -oyendo sobre recortes, sobre medicamentos buenos que retiran, sobre lo mal que esta todo, etc..., como decía mientras leía en twitter las desgracias diarias y las que preparan para el futuro, preparaba un curso de psicopatologia descriptiva para el colegio oficial de médicos.
Releer algún clásico, pensar sobre la diferencia entre verborrea y taquifemia, pensar en la psicopatología del lenguaje y el pensamiento, y la semiologia del discurso,... estar disfrutando de una parte de nuestro oficio que se pierde. Leer Psiquiatria, sin adentrarme demasiado en el siglo XX, me volvía a resultar gozoso. La misma sensación que cuando escucha esa música que me hace pensar en tiempos más felices.
Alguna vez hemos compartido que creo que  la psiquiatria se extravió, que iba por una senda y se extravio, como Pablo cundo iba a Roma, un fulgor lo tumbo en el suelo y trastocó su misión. Un giro del destino
Quiero volver allí. Volver a la psicopatología. Pensar si es posible o no.
He estado una temporada en twitter y esa inmediatez resulta dolorosa. Prefiero la tranquilidad de los blogs. Así que pensaba en escribir sobre la psicopatologia -descriptiva, no me da para mucho más, ni tengo tiempo para mucha más reflexión,- y volver a la visión amable y fácil de las neurociencias.
El mundo fuera está muy feo para la parte cognitiva y buscar consuelo la filosofía -o en mi caso la psicopatología- es una buena opción.
En fin, sirva esta entrada como justificación y anuncio y quizás, solo quizás, dao este giro a la taxonomía ponga algún día etiquetas. De momento seguimos con cada entrada como caso único.

domingo, 8 de abril de 2012

Gente en la que se puede confiar

La gente de Sepypna son gente en la que se puede confiar. Recomendar un libro sin haberlo leído, o una película sin haberla visto, puede hacerte quedar en mal lugar, pero me atrevo a recomendar este libro antes de leerlo, por que viene firmado por la gente de Sepypna.
En el mundillo psi hay poca gente cabal. Muchos se dejan arrastrar por modas, por manías personales,  muchos se cierran en las atalayas de sus ideas,... bien sea por que les pagan el alquiler de la atalaya, bien sea por que es suya y solamente suya. Muchos no nos atrevemos a decir "según que cosas" a pesar de lo que vemos diariamente, - autocensura lo llaman, supervivencia es el otro nombre-.

Dentro del mundillo psi, en el TDAH hay un absoluto caosGuías que contradicen guíasguías inaplicablesguías sin salida, estafas a gran escala favorecidas - o al menos permitidas- por el sistema, luchas de poder,  (entre concerta y strattera pero luego tan amigospruebas inutiles valoradas en congresos por... (me autocensuro, a partir de aquí mejor me autocensuro)

En fin, que en medio de este maremagnum  los profesionales de sepypna lanzan un libro que, de seguro, vendrá a imponer pensamiento cabal, reflexión psicopatologica y voz y rostro al paciente y no al cerebro (esa víscera, noble pero víscera). Faltan algunos de los primeros espadas de España en la lista de autores pero están otros. 
Podéis leer la recensión del libro en su estado original aquí o seguir en esta pagina y leer el corta pega. En cualquier caso os aconsejo brujulear por aquí y leer algunos de los interesantes artículos .


Recensión  del  libro  “HIPERACTIVIDADES  Y  DÉFICIT  DE  ATENCIÓN”  realizada por  el Dr. Juan Manzano 

Este libro llena un vacío en España y en los países de lengua castellana y responde a una necesidad evidente.
El tema es tratado en todos sus aspectos por diferentes colaboraciones profesionales experimentales de une forma clara y precisa; cada aportación enriquece así el conjunto. Resulta une verdadera guía para la comprensión y el abordaje practico sin simplificaciones abusivas, representando el estado actual de nuestros conocimientos.
En efecto, la presencia en los niños de una realidad clínica consistente en la asociación de síntomas de hiperactividad y de déficit de la atención y de la concentración, más o menos intensa, es conocida y descrita desde hace casi un siglo, denominada en la literatura francófona “inestabilidad psicomotora”. El interés –y la sobreestimación– de esta asociación de síntomas reposa esencialmente sobre dos razones:
  1. La existencia, desde hace unos 40 años, de un tratamiento sintomático (metilfenidato y equivalentes)
  2. La tendencia natural y comprensible de los padres a localizar lo más posible los problemas de los hijos y esperar del tratamiento farmacológico sintomático la curación total no sólo de los síntomas concretos de hiperactividad y déficit de la atención, sino de todos los demás que, generalmente, acompañan al síndrome, considerando a éstos como secundarios y consecuencia de aquellos. Los padres son confortados en esta convicción por algunas publicaciones y consejos profesionales. Esta generalización va aún más lejos y se extienden incluso a trastornos que no presentan el síndrome de TDAH. Esta esperanza de los padres se renueva periódicamente con cada generación.
Estas circunstancias anteriores dan como resultado una confusión diagnóstica y terapéutica de consecuencias negativas que hacen imprescindible una mayor clarificación y precisión. En la base de la confusión diagnóstica se encuentra el hecho de que existen esquemáticamente, como es sabido, dos modelos generales de comprensión de la realidad clínica de los trastornos mentales: el modelo fisiopatológico, característico de la medicina en general, que explica exclusivamente los trastornos a partir del conocimiento del funcionamiento normal del organismo (la fisiología del sistema nervioso) Es esta concepción la que subyace en las clasificaciones DSM-4 y CIM-10. El modelo psicopatológico considera que la neurofisiología por sí sola no permite describir el funcionamiento normal, lo que hizo necesario el desarrollo de la psicología; los trastornos son aquí entendidos como las alteraciones del psiquismo normal. Este modelo psicopatológico no excluye el punto de vista fisiológico sino que lo integra y es compatible con los conocimientos actuales en neurociencias, al considerar el funcionamiento psíquico y neurofisiológico como un todo organizado- una estructura, una persona- que no es una simple adición de las partes que la componen. En consecuencia, las alteraciones, cualquiera que sea su causa (orgánicas o conflictos psíquicos) no pueden ser vistas como una simple relación aislada de causa-efecto sino como un reajuste general para mantener lo máximo posible los objetivos de garantizar la unidad y la cohesión del organismo y permitir la adaptación. La clasificación de los trastornos es aquí la de las organizaciones, de las estructuras disfuncionales patológicas de la personalidad.

En este contexto, la asociación sintomática hiperactividad y déficit de la atención es considerada por el modelo fisiopatológico como un síndrome aislado (TDAH) resultante de una causa orgánica (en este caso aún no demostrada). Los síntomas y signos patológicos que le acompañan en la mayoría de los casos serán considerados como “comorbilidad”, es decir, otros trastornos o enfermedades independientes, sin relación con el TDAH; por ejemplo: trastornos del aprendizaje, de la conducta, personalidades límite (“borderlines”), relacionales, afectivos, impulsividad, etc.
Por el contrario, en el modelo psicopatológico se tratará de diagnosticar primero la estructura general de la personalidad de la cual estos síntomas serían una de las manifestaciones. Es evidente que, según el modelo que se aplique, resultará una lectura de la realidad pronostica y evolutiva diferente y una intervención terapéutica igualmente distinta.
Esta obra constituye una excelente síntesis de los puntos de acuerdo que existen y facilita la decisión terapéutica en cada caso individual y personalizado. Personalmente le recomiendo a todos los profesionales.
Juan Manzano
Presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente (SEPYPNA)




 Edición impresa    
ISBN 978-84-9921-241-8
Precio: 14,8 €
Ref. 0-06011
144 pp.


Nuestra compañera Mercè Mabres Boix, ha coordinado el libro Hiperactividades y déficit de Atención. Comprendiendo el TDAH.

Presentación
El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad) es uno de los síndromes más controvertidos en psicopatología infantil en nuestra época. Y las clasificaciones diagnósticas en salud mental al uso no aciertan a describirlo, según nuestro parecer, en toda su estructuración psíquica.
Muchos niños son diagnosticados de TDAH y tratados casi exclusivamente con fármacos, con el riesgo que ello supone de conducir a una medicalización y cronificación del problema. El tratamiento farmacológico sin un abordaje psicológico puede producir mejoría sintomática, pero no aporta la maduración y el progreso que deseamos.
Este libro pretende reflexionar acerca de las causas, el diagnóstico y el tratamiento de este síndrome, teniendo en cuenta la complejidad del funcionamiento mental precoz, la estructuración del pensamiento, en especial de la atención, y la interacción entre las vulnerabilidades del niño y la influencia del entorno.
Se exponen los aspectos contextuales que están en la base de la proliferación del diagnóstico de dicho trastorno y se presenta una guía clínica para atender esta sintomatología, así como diversos casos clínicos que muestran su aplicación y que ejemplifican la complejidad psíquica y biográfica que puede subyacer en este síndrome. Finalmente, se incluyen unas conclusiones para estimularla reflexión ante esta problemática tan extendida.
Esperamos que esta obra sea de utilidad a todas aquellas personas vinculadas de un modo u otro con niños y adolescentes que presentan la sintomatología descrita y especialmente a los profesionales de la salud mental dedicados a este tema.
El grupo de autores está formado, por un lado, por profesionales del trabajo social, la psicología y la psiquiatría, con muchos años de experiencia clínica y docente en salud mental infantil y juvenil, que trabajan en la Fundación Eulàlia Torras de Beà, y, por otro, por profesionales de la salud mental que han dedicado parte de su experiencia y de su trabajo al estudio de este síndrome.
Índice
Introducción Adrià López
1. Aspectos sociales relacionados con la sintomatología del TDAH Sunsi Segú
2. Guía de práctica clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) Mireia Escardíbul,Mercè Mabres, Beatriz Martínez, Albert Montaner y Sunsi Segú
3. Caso clínico del Centro de Desarrollo Infantil y Atención Precoz(CDIAP) Mireia Escardíbul
4. El supuesto TDAH, un motivo de consulta frecuente en el Centro de Salud Mental Infantil y Juvenil (CSMIJ) Albert Montaner
5. Pablo: «El movimiento me sostiene» Beatriz Martínez
6. Discusión a partir de la Guía de práctica clínica sobre el TDAH y de los casos clínicos presentados Alberto Lasa y Josep Moya
7. A modo de conclusión Mª Teresa Miró

martes, 27 de marzo de 2012

De blogueros y maestros

En estas breves lineas se puede ver la diferencia entre un bloguero y un maestro:
http://desdeelmanicomio.com/2012/03/27/172/

Albricias. Desde el manicomio ha vuelto

viernes, 9 de marzo de 2012

DELINCUENCIA Y ESCUELA 1

La relación entre mal comportamiento en la escuela y delincuencia no es algo nuevo, sirva como ejemplo este texto sacado del libro de Frank Exner de "Biología Criminal" escrito en el año 1939: "Se ha detectado que los delincuentes han tenido en la escuela una capacidad de rendimiento mucho menor que los no criminales, y que han repetido curso con más frecuencia. También han hecho más novillos que los niños normales y ocupan con más frecuencia los últimos puestos de la clase. Todo esto hace que abandonen la escuela más frecuentemente que los niños que no van a ser delincuentes". En este libro se cita un estudio de 1928 con un trasnochado título:"de los holgazanes: de la escuela al delito". En este estudio vieron que de 251 malos estudiantes (holgazanes, como les llaman) el 33% eran delincuentes a los seis años de dejar la escuela, y a los ocho años el porcentaje alcanzaba el 66%.
Esos eran otros tiempos, pero la detección y prevención de los factores delincuenciales en la escuela sigue siendo un importante tema de estudio. La escuela ocupa un privilegiado lugar intermedio entre la familia nuclear y la sociedad amplia en la linea temporal del niño. Un terreno de formación para la vida donde se puede intentar enmendar algunos errores de la crianza previa y preparar para la vida en una sociedad amplia.
Hay dos grandes grupos de factores asociados a la génesis de la delincuencia dentro del ámbito escolar: el abandono de la escuela y la violencia en el colegio.
Por lo extenso del tema nos centraremos en el primero de ellos, en el abandono por parte del niño de lo que la sociedad le propone como formación.
Son tres los motivos fundamentales que llevan a un niño a abandonar la escuela: la falta de capacidades intelectivas, la carencia de recursos de su familia y el fracaso escolar. Los dos primeros, ademas de actuar de manera independiente, favorecen el tercero
Sobre el desarrollo intelectual hay que señalar que lo del delincuente inteligente es un mito, una rareza, de hecho la población reclusa tiene una media de cociente intelectual más baja que la media nacional. Solo un 3% de los reclusos estaban por encima de la media y, curiosamente, casi todos estos eran estafadores y falsificadores. Diferentes estudios han demostrado que la delincuencia tiene más que ver con el bajo cociente intelectual que con el nivel social. Ademas se ha visto que los criminales presentan una menor inteligencia emocional.
Sobre la carencia de recursos de la familia es simple, si no tienen dinero para llevarlo al colegio o los padres no motivan al niño para ir a la escuela, el niño no cree que necesite estudiar. Simplemente dejará de ir a la escuela y los padres no lo evitarán.

El fracaso escolar es bastante más complejo y las cifras sobre este asunto nos dan unos datos que generan debate. Medir el fracaso escolar no es equivalente a entenderlo, pero sabiendo algunos datos fehacientes podemos prevenirlo de una manera más eficaz.
El fracaso escolar es más frecuente en niños que en niñas, y está constatado que se da más las familias desestructuradas y monoparentales. Según las últimas cifras el 86% del fracaso escolar se concentra en este tipo de familias. Otros dos datos claros, y bastante de perogrullo, es que encuentra favorecido por el absentismo escolar, -que llega al 20% en algunas zonas de España-, y por las dificultades para el aprendizaje como la dislexia, afasia,...
Un reciente informe sobre la relación de la educación de los padres en el fracaso escolar vio que cuanto mayor era el nivel cultural de la madre, menor era el fracaso escolar del hijo, hasta el punto de que los hijos de madres universitarias prácticamente no tenían fracaso escolar.
Otro factor importante en el fracaso escolar de los niños, y que debería ponernos sobre aviso, es el dato de que si el padre es alcohólico (el 11% de la población escolar tiene padres alcohólicos) los niños tienen peores resultados académicos. De hecho el 25% del los hijos de alcohólicos suspende más de tres (cuando en el resto de la población sólo es un 5,6% ) Es decir, uno de cada cuatro hijos de padre alcohólico suspende más de tres, mientras que de padres no alcohólicos sólo uno de cada veinte suspende tantas asignaturas. Dejando aparte el tema académico y entrando en lo emocional, hay que señalar que más de uno de cada cinco de los hijos de padres alcohólicos, acuden al psicólogo, frente a menos de uno de cada treinta de la población general. Así que el problema del alcohol en la familia lo pagan, también, los hijos.
Sobre el fracaso escolar y su relación con la delincuencia y marginalidad hay un dato impactante: en el instituto del barrio de la Mina, -un barrio de una zona marginal de Barcelona, bien conocido por su delincuencia - en treinta años que lleva abierto sólo un alumno de los que pasó por ese centro llegó a estudios universitarios.
Es difícil saber si los mismos factores que llevan al abandono de la escuela llevan a la delincuencia, o si es un factor aparte. El hecho es que hay una correlación bien conocida y demostrada entre abandonar la escuela y la delincuencia.
Sobre el otro factor -la violencia en la escuela- ya escribiremos otro día
Un buen amigo, que ya era psiquiatra cuando yo empezaba a gatear, el Dr. Alvaro Monzón, me decía que sobre todas las cuestiones de filosofía ya se había escrito antes de Sócrates. Cuando me he puesto a estudiar sobre el tema de la criminalidad y la escuela, la frase que encabezaba uno de los textos era de Pitágoras (un presocrático): "educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres". Una vez más nuestros mayores tienen razón.


la imagen de joan costa, el texto saldrá en prensa pitiusa este lúnes

miércoles, 29 de febrero de 2012

TEAdir Otra más de política

TEAdir10.JPG

 COMUNICADO  
  
La Asociación TEAdir, de padres, madres y familiares de personas con TEA - Trastorno del Espectro Autista (Autismos y Síndromes de Asperger), 
 ante los violentos ataques que el psicoanálisis está siendo objeto en Francia y en España, que tienen como objetivo claro minimizar su utilidad y eficacia para el tratamiento del autismo,
 ante la reciente aparición en prensa de artículos pretendidamente de opinión, así como de un documental  supuestamente periodístico, que se suman a una campaña orquestada de desprestigio del psicoanálisis y de todos aquellos profesionales que orientan su quehacer profesional diario en él,
 DECLARAMOS:
 · Los padres de niños con autismo son personas que sufren y que acuden a profesionales diversos para que ayuden a sus hijos, principalmente, pero también a ellos y a sus familias.
 · Los padres encuentran ayuda en profesionales diversos y de orientaciones distintas.
 · Los padres necesitan muchas veces hacer su propio recorrido, desde el momento en que perciben con inquietud lo que les pasa a sus hijos hasta el momento en que encuentran los profesionales en los que confiar. Para ajustar esa confianza a veces conviene hacer varios recorridos.
 · Algunos padres hemos encontrado un apoyo muy importante para nosotros y para nuestros hijos en profesionales de orientación psicoanalítica. Respetamos profundamente a los que han encontrado ese mismo apoyo en profesionales de otras orientaciones.
 · En general nuestra experiencia nos dice que la comunidad de personas que convive con el autismo son gente respetuosa y pacífica; pero también que nuestro sufrimiento nos hace vulnerables.
 · Entendemos que esta guerra abierta no está  liderada por quienes respetan la amplia, diversa y compleja comunidad de las personas que convivimos con el autismo las 24 horas del día.
 · No sabemos a quién, a quiénes o a qué benefician estos ataques violentos, pero como padres de niños con autismo entendemos que de ninguna manera a nosotros y a nuestras familias.
 · Tener que defender con urgencia lo que algunos padres creemos que ha servido y sirve para nuestros hijos y para nosotros mismos, ante la amenaza de que otros lo dinamiten con la voluntad de que no quede ni rastro de ello, nos hace perder un tiempo precioso que querríamos dedicar a la mejora de la atención de las personas con TEA y sus familias.
  SOLICITAMOS:
 A los medios de comunicación, a los políticos, a las asociaciones profesionales y al resto de colectivos de padres, y a la sociedad en general:
· que NO se utilice el sintagma “padres de niños autistas” para legitimar batallas que algunos padres, que merecemos todo el respeto, no compartimos ni por su fondo ni por su forma.
 · que se respete y no se vulnere el derecho a la libertad de elección propia de un mundo democrático y de una Europa solidaria que no queremos ver desaparecer.

sábado, 18 de febrero de 2012

Un dato de un articulo recomendable: Psiquiatría y sus objetos

Es algo largo de explicar como he llegado a esta frase:


"...las inscripciones en el cerebro de los síntomas mentales son complejos estados relacionales, diferentes en muchos aspectos de la ingenua afirmación de que expresan algún tipo de correlación unívoca y fija."




Lo que me recuerda a : ".. superación también de la vieja doctrina de las localizaciones cerebrales de las funciones psíquicas por puntos de vista que acentúan especialmente la importancia de la actividad conjunta de todo el cerebro". Escrito a mediados del siglo XX por (el no bien ponderado) Bartolome Llopis.


Me alegra ver expresado -nuevamente- con elegancia, y en un rico entorno, lo repetido hasta la saciedad sobre la propuesta/slogan del triste reduccionismo imperante. No hay correlación "univoca y fija", lo mental no tiene una representación directa en lo cerebral. Me agrada leer, una vez más, en otras voces, que no existe una relación unívoca entre los sentimientos, cogniciones, voliciones, y la víscera (noble, pero víscera) que es el cerebro. 
Tu tristeza no está en la misma neurona ni zona cerebral que la mía. De la misma manera que mis lagrimas no describen, al caer por mi rostro, la misma trayectoria que las de otra persona. Porque cada rostro, a pesar de ser igual, es diferente. Y mis carcajadas no suenan como las tuyas por que nuestro aparato fonador (a pesar de ser anatómica y fisiológicamente igual) no es igual. Cada alegría y cada tristeza es personal. Tienen una historia detrás, una biografía personal, compartiendo elementos pero con elementos diferenciadores. Cada cerebro (como cada rostro) es único. 


Esa frase clara, elegante y con hachazo -me imagino a esos popes de la psiquiatría gritando "¿ingenuo, yo?"- está sacada de aqui:
http://www.elsevier.es/es/revistas/revista-psiquiatria-salud-mental--286/psiquiatria-sus-objetos-90059444-editoriales-2011
Lo ha escrito el ínclito y perínclito Dr. Germán Berrios.


El articulo da para mucho más, es muy recomendable, y si hay tiempo haremos una versión más divulgativa.

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